Nuestra proxima publicación será en dos dias.
En el mundo de la filatelia, dos sellos que a simple vista parecen idénticos pueden tener valores radicalmente distintos. La clave de esta diferencia reside, a menudo, en el dentado: la serie de perforaciones que permiten separar los sellos de una hoja. Para medir esta característica con exactitud, el instrumento indispensable es el odontómetro.
Inventado en 1866 por el filatelista belga Jean-Baptiste Moens y popularizado a través de la revista Le Timbre-Poste, este dispositivo eliminó la necesidad de contar manualmente cada «diente» de un sello.
Físicamente, consiste en una tablilla de cartón, metal o plástico que contiene diversas filas de puntos o líneas grabadas. Estas marcas están calibradas para medir el número de perforaciones que existen en una longitud estándar de dos centímetros.
Para obtener una lectura precisa y profesional, se deben seguir estos pasos:
Alineación del sello: Coloque el borde del sello sobre las filas de puntos del odontómetro.
Desplazamiento y coincidencia: Deslice el sello vertical u horizontalmente a través de las diferentes escalas hasta encontrar aquella donde los puntos negros del instrumento encajen exactamente en los huecos (valles) entre los dientes del sello.
Lectura de la medida: Una vez que los puntos y los huecos coinciden a la perfección, lea el número impreso al lateral de esa fila. Si la coincidencia ocurre en la fila marcada como «11», se dice que el sello tiene un dentado 11.
Medición integral (Dentados Mixtos): Es fundamental no limitarse a medir un solo lado. Existen los denominados dentados mixtos, donde las medidas horizontales y verticales difieren. En estos casos, la descripción técnica se anota combinando ambos valores (por ejemplo, $11 \times 14$).
La relevancia de este instrumento no es solo académica, sino económica. Un error de fracciones de punto puede ser crítico.
Diferencias de valor extremo: Un sello de correo aéreo del Vaticano de 1958 puede valer 20.000 liras si su dentado es de $13\ 1/4$, pero su valor asciende a 500.000 liras si el odontómetro marca 14.
Identificación de rarezas: El sello italiano del VII Centenario de San Francisco es un ejemplo clásico: el ejemplar con dentado 11 tiene una cotización modesta (500 liras), mientras que la versión con dentado $13\ 1/2$ alcanza las 535.000 liras.
El odontómetro es, por tanto, la herramienta que permite al coleccionista pasar de la mera observación a la clasificación científica, protegiendo la integridad y el valor de su colección.
Para profundizar en el estudio de tus piezas, el siguiente paso lógico es
Muchos sellos esconden secretos en su estructura conocidos como filigranas: marcas de agua impresas en el papel que sirven como garantía contra falsificaciones. Estas marcas pueden cambiar drásticamente el valor de un ejemplar, incluso si el diseño exterior es idéntico.
Preparación: Coloque el sello con la cara hacia abajo sobre la bandeja de cerámica o plástico negro del instrumento.
Revelado: En la mayoría de los casos, es necesario aplicar unas gotas de solvente purificado sobre el papel.
Observación: Una vez humedecido, el papel se vuelve translúcido y deja ver los signos o dibujos ocultos.
Seguridad: Nunca use solventes en sellos impresos con tintas a base de anilinas (especialmente colores morados), ya que la tinta podría disolverse y arruinar la pieza.
